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MIRTA GUSINKY: “LA MUERTE DE MARTÍNEZ ES UNA JUSTICIA DIVINA”
Jueves 29 de Julio de 2010 16:11

 

Mirta Gusinky, madre de Cecilia Cubas, secuestrada y asesinada por el denominado grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo, dijo que el abatimiento de Severiano Martínez es una “justicia divina. Pero no será justicia total hasta que caigan todas las personas implicadas en la muerte de mi hija”, aseveró esta mañana a la 920 AM, Radio Nacional del Paraguay.

 

Durante la entrevista realizada, la misma también manifestó que nunca pierde la esperanza de que alguna vez sean capturados y sometidos al debido proceso.

“Todas las personas que de alguna u otra manera intervinieron en el secuestro y asesinato de mi hija Cecilia siempre quedaron en memoria. Yo nunca perdí la esperanza de que estos sujetos tan peligrosos y expertos en el manejo del arma alguna vez sean capturados y sometidos al debido proceso; y era de esperarse que no se entreguen con vida, estas personas ponen resistencia hasta lo último y están dispuestas a todo. Lo que ha ocurrido ayer constituye algo esperanzador en todo este lapso desde la muerte de mi hija”, resaltó.

Gusinky especificó que Martínez pudo haber sido el que disparó a la camioneta de su hija, el día que la secuestraron. “De acuerdo a las primeras investigaciones, que luego se fueron afirmando, se empezó a barajar el nombre de él, por los cruces de llamadas; incluso, después se supo que Martínez podía haber sido uno de los que disparó a la camioneta de Cecilia. Definitivamente era uno de los brazos operativos del EPP. Él tenía orden de captura no sólo por el asesinato de mi hija, sino también se comprobó que fue partícipe del secuestro de María Edith de Debernardi, Fidel Zavala y Luis Lindstron”, puntualizó.

Finalmente adujo que “Yo no le deseo la muerte a nadie, pero creo en la justicia divina y pienso que Dios hizo ayer justicia. Y no me voy a cansar de seguir elevando mis oraciones a Dios para que todas estas personas algún día puedan ser capturadas, vivos o muertos, se sabe que no son corderitos sin armas. Las cosas no siempre ocurren con la velocidad y prontitud con que se quiere. Pasaron ya cinco años desde el hallazgo del cuerpo de mi hija, y el dolor ni el recuerdo han desaparecido. No me canso nunca de pedir justicia, creo se hará justicia total recién cuando caiga el último de estas personas”, refirió.

Cecilia Cubas fue secuestrada el 21 de setiembre de 2004. Su cuerpo putrefacto se encontró en un calabozo subterráneo excavado en una vivienda ubicada en la localidad de Ñemby, a pocos kilómetros de Asunción.