| SOBRE EL IMPRESIONANTE DESARROLLO DE COREA DEL SUR |
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| Escrito por Redaccion Central |
| Lunes 07 de Noviembre de 2011 10:51 |
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FORJAR LA NACION
En enero de este año nn avergonzado presidente Obama en el discurso al congreso de su país resaltaba la calidad de la educación coreana al tiempo de solicitar que sean los mejores talentos los que vuelvan a las escuelas como maestros porque según decía el mandatario estadounidense aquí en Corea, a los docentes los llaman: forjadores de la nación. En realidad occidente debe reconocer que ha retrocedido en materia educativa de forma notable frente a estos nuevos jugadores mundiales cuyos niveles de crecimiento y éxito amenazan con “comerse” al mundo en los próximos años. Los coreanos eran 200 veces más pobres que nosotros hace 50 años. Venían de una humillante colonización japonesa que los usó de carnada humana en la segunda guerra mundial y en donde el ejército imperial reclutó a más de 600 mil mujeres para convertirlas en prostitutas al servicio de la soldadesca del rey sol. Es tan grande el resentimiento que aun hoy tienen los coreanos hacia los japoneses que una de las tareas más difíciles en este país debe ser representar una marca de coches de ese país. Casi todo el parque automotor coreano es producido y vendido localmente y su agresiva campaña a nivel mundial ha colocado a sus marcas entre las más comercializadas incluido el Paraguay. Este país supo lo que tendría que hacerse desde el principio. Mucha inversión en educación, casi el 60% del presupuesto general de gastos en ciertos periodos, conformación de conglomerados industriales dispuestos a convertirse en las grandes locomotoras del desarrollo fabricando desde barcos de gran calado pasando por ascensores, automóviles, electrónica hasta construcción. El estado les dijo a los ricos de este país: trabajen en consorcios y hagan el desarrollo. Y lo hicieron. Al principio no entendieron muy bien el mandato público y algunos administradores, dos ex presidentes fueron presos por corrupción. Se corrigieron y continuaron. Pero lo interesante fue estimular el compromiso con el país de la clase con mayores recursos. Aquí los que tienen dinero no son presidentes de clubes ni hacen correr a sus caballos en los hipódromos locales, aquí son personalidades casi intocables en un país de jerarquía y de respeto notables.
Una de las cosas que debemos recuperar en Paraguay es la jerarquización social. La democracia mal entendida igualó al burro con el gran profesor y luego vino aquello que dice el tango: no hay aplazados ni escalafón. Debemos recuperar urgentemente la jerarquía en la relación personal para volver a colocar el trato entre personas en el nivel adecuado a su formación profesional o ética. Y eso vale tanto en las aulas donde “el profe” terminó siendo el amigo y socio del alumno o en las profesiones de mandos medios donde no hay mas maestros ni aprendices. El todo vale no sirve y si no vengan aquí a Corea para que vean como un país miserable hace 60 años es hoy la undécima economía del mundo. Aquí no hay “el arriero porte” ni “el va i va i suerte raicha” aquí laburan duro no les queda otra en un territorio montañoso y con un hermano en el norte con capacidad de hacerlos volar con armas nucleares. Debemos ser diligentes los paraguayos, hacer bien las cosas aunque sean pequeñas o intrascendentes en apariencia. Cuando veamos que las labores más humildes sean realizadas con esfuerzo y dedicación ahí veremos la posibilidad de forjar una nueva nación. Corea es una gran lección del poder que tiene la educación, de cómo el ahorro genera desarrollo y cómo el orgullo nacional se convierte en combustible altamente competitivo que permite abandonar la pobreza y convertirse en una potencia económica en menos de 50 años. Hace 40 nos burlábamos de los que vendían ropas en las calles y abrían los almacenes a la siesta, hoy ellos nos miran desde arriba mientras nosotros seguimos cantando como la cigarra la desgracia de ser pobres y celebrando a su paso la miseria en la que vivimos. Corea es un ejemplo de lo que puede hacer la educación en un pueblo. Maestros que son evaluados públicamente cada dos años, clases de 230 dias al año, alumnos que estudian 10 horas por día.. todo eso justifica el prestigio que gozan y los 3 mil quinientos dólares de salario mensual que reciben “los forjadores de la nación”. Así se hace un país y si usted no lo cree véngase a Corea.- Benjamín Fernández Bogado www.benjaminfernandezbogado.wordpress.com
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| Última actualización el Lunes 07 de Noviembre de 2011 10:52 |






